Desde ayer el futuro obispo de la diócesis de Concepción, el padre José Antonio Díaz, de 60 años, es un vecino más del sur tucumano. El sexto prelado de esa comunidad sucederá a monseñor José Melitón Chávez, fallecido el 25 de mayo, víctima de covid-19, tras un corto pero fructífero pastoreo. Como Melitón, que era de Puma Pozo, Leales, el padre José también es tucumano, oriundo de La Cocha, pero vivió casi toda su vida en Catamarca. Se fue de Tucumán a los 14 años como seminarista y regresa como futuro obispo. Será consagrado mañana, en una solemne ceremonia inédita en la diócesis de Concepción, de la que participará el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea.

La ordenación episcopal se realizará a las 17, en el predio Concepción Fútbol Club de la ciudad de Concepción, bajo protocolo. El consagrante principal será monseñor Mario Antonio Cargnello, arzobispo de Salta. Estaba previsto que el cardenal Luis Villalba sea el consagrante principal pero se encuentra aislado por covid-19. Como obispos co-consagrantes actuarán Carlos Sánchez, José María Rossi y Urbanc, obispos de Tucumán, emérito de Concepción y de Catamarca, respectivamente.

El lunes, en la Catedral y Santuario de Nuestra Señora del Valle, de Catamarca, el obispo Urbanc (otro tucumano) junto al clero lo despidieron con una misa en acción de gracias. En su homilía, el padre Gustavo Molas le sugirió al futuro obispo invocar a la Virgen y a su propia madre cuando necesite mostrar tu propio oficio de paternidad. “Ya sos parte de la historia de la Diócesis de Concepción. Ya Dios ha puesto todo en tus manos y pide tu testimonio”, le dijo

NUEVO OBISPO. El padre José Antonio Díaz, de 60 años, tucumano.

Luego fue el propio padre Díaz el que dio su testimonio: “Yo me quedé en Catamarca porque me enamoré de la Virgen del Valle y de todo lo que Ella suscitaba. Mi familia fue la diócesis de Catamarca, que me acogió, acompañó y formó”. “Recién me estaba dando cuenta que hace 47 años que llegué a la Diócesis de Catamarca. Con 14 años, lo primero que recuerdo son las Fiestas de la Virgen”, evocó al hacer un repaso de su vida.

El padre Díaz expresó su gratitud hacia el obispo que le “permitió estar diez años en la Catedral preparando la celebración de los 400 años”. “Recen mucho por mí. Ahora que me está sucediendo esto entiendo más al Papa Francisco que siempre está diciendo lo mismo”, dijo con simpatía.

El padre Díaz fue ordenado a los 25 años a los pies de la venerada imagen de la Virgen del Valle, por monseñor Alfonso Torres Farías. Fue rector y vicerrector del seminario y párroco en distintas parroquias. Se desempeñó en el Celam y en 2007 participó en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida, Brasil. Este año, en enero, lo había visitado monseñor Melitón en Andalgalá. Era la comunidad que pastoreaba Díaz hasta ahora y que tuvo que dejar para abrazar una diócesis de 390.000 almas, que le deja su amigo.